Gothsland Galeria d’Art

Javier Úbeda. Mundos interiores

Del 28 de abril al 30 de Mayo

Consell de Cent, 331 · 08007 Barcelona
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De lunes a sábado, de 10h a 14h i de 16h a 20h

¿Por qué haces mundos interiores?

  • El sentimiento que me produce el trabajar los mundos interiores es sabor de vida, comunicándome con ella, vida en definitiva. Trabajo la curva porque es lo que se me asemeja más al orgánico, tanto al cuerpo humano como así visualizo los pensamientos, mi trabajo es fundamentalmente curva, ya que no tiene ni principio ni fin, el círculo es la forma perfecta. Todo aquello que tu retina ha memorizado se enmarca en la rectitud externa de mis obras. No existe el autor que nazca de cero, el que presume de lo contrario es un iluso.

¿Cuál es el proceso de creación?

  • El proceso de creación del mundo interior parte de una existencia que es el bloque enmarcado por la rectitud, el cual representa, el momento histórico en el que naciste, tu familia, tu educación...todos los condicionantes que te han ido marcando y formando a lo largo de tu vida y que son inamovibles y no puedes cambiar; marcando de una forma evidente tu yo, sin ello quiera decir que no puedas modificar lo que eres hoy, pero tiene una evolución continua en tu interior, un aprender, un desaprender, un hacer… estos son los pasos, las curvas, los cóncavos, los convexos que configuran lo que es la pieza interna.

¿Cuál es el origen de la creación de los mundos interiores?

  • Los mundos interiores son básicamente, búsquedas de punto de luz, a partir de la experiencia de estar clínicamente muerto, que viví a la edad temprana de 14 años, sin buscarlo me dejó una marca de por vida, al pasar por el túnel con la luz al final en el fondo, que no es más que un vía de comunicación de un estado con otro, y lo que persigo siempre a la hora de hacer agujeros son pasos, son vías de comunicación por eso difícilmente son rectos, ya que a la vez que tienen forma de óvalo también tienen curvas interiores de búsqueda, de ver la parte de atrás, de ver lo que hay, casi forzando al espectador a que gire la cabeza y que se tenga que aproximar a la pieza si quiere descubrir lo que esconde la mal llamada parte de atrás.

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